Comisión de Constitución del Senado inicia discusión sobre proyecto de cambio de régimen político a sistema semipresidencial

La Comisión de Constitución del Senado acordó invitar a los ex Presidente de la República, a ex ministros del Interior y a constitucionalistas para conocer sus opiniones respecto del proyecto de reforma constitucional que busca avanzar hacia un régimen semipresidencial.

 La iniciativa, es una moción que fue presentada por los senadores Andrés Zaldívar (DC), Felipe Harboe (PPD), Hernán Larraín (UDI), Andrés Allamand (RN) y Carlos Montes (PS), y que comenzó a ser analizada por la Comisión de Constitución esta semana.

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El proyecto se denomina: “Modifica la Carta Fundamental, en lo relativo a la presidencia del Consejo de Ministros y al reemplazo de diputados y senadores que sean designados Ministros de Estado.”

Según explicó el presidente de esa instancia, senador Felipe Harboe, la iniciativa “es muy realista y es un intento de aportar al proceso de gobernabilidad y de madurez democrática que tiene nuestro país”.

Agregó que “queremos hacer un debate republicano y vamos a invitar a los ex ministros del interior, a ex ministros secretarios generales de las presidencias y también a los ex Presidentes de la República y quizas podamos invitar a los candidatos presidenciales para que manifiesten su opinión ante este tipo de moción que busca generar mayor estabilidad y mejor gobernanza en nuestro país”.

En tanto, el senador Larraín aseguró que “este proyecto adquiere carácter de urgente en la medida que la gobernabilidad del país se ha hecho difícil. Con el cambio del sistema partidista que ha permitido crear más de 30 partidos registrados, con el cambio del sistema electoral que aumentó el número de parlamentarios y la posibilidad de que pequeños grupos tengan participación parlamentaria, hace que quien gane la Presidencia lo más probable es que no tenga mayoría en el Parlamento”.

En tal sentido, dijo que “estamos abriendo una posibilidad para que el Presidente pueda nombrar a un Ministro del Interior que sea el jefe de gabinete y que tenga un consejo de gabinete que pueda coordinar…también damos facilidades para que en el Parlamento se puedan incorporar al gobierno algunos parlamentarios sin perder su cupo para que cuando terminen su periodo ministerial puedan volver al Parlamento”.

En opinión del senador Larraín, “es muy importante, porque si se aprobara esto  el próximo gobierno podría enfrentar mejor la situación que va a tener y que con la rigidez actual no le va a permitir maniobras importantes”.

CONTENIDOS DEL PROYECTO.

En este sentido, esta moción propone seis enmiendas a la Constitución Política con el fin de introducir cambios que permitan a los diputados y senadores ejercer funciones ministeriales, sin que lo anterior merme sus posibilidades de volver a cumplir tareas representativas una vez que han cesado en las funciones gubernativas que les encomendó el Jefe de Estado.

Para ello proponemos modificar los artículos 33, 51, 57, y 59 de la Ley Fundamental.

En primer lugar, se modifica el inciso tercero del artículo 33 para establecer que el Presidente de la República podrá designar al Ministro del Interior y Seguridad Pública para que presida el Consejo de Ministros. Corresponderá a este Secretario de Estado la tarea de dirigir y coordinar la labor de los demás Ministros y las relaciones del Gobierno con el Congreso Nacional. El Jefe de Estado podrá, además, encomendar a un Ministro las funciones que corresponden a otro Secretario de Estado.

En segundo lugar, se modifica el artículo 51 de la Constitución para establecer que las vacantes de diputados y las de senadores se proveerán con el ciudadano que señale el partido político al que pertenecía el parlamentario que produjo la vacante al momento de ser elegido. Si la vacante se produjere por el nombramiento de un diputado o senador en el cargo de Ministro de Estado, quien lo reemplace ejercerá esta función hasta que la persona nombrada ejerza el referido cargo ministerial.

Asimismo, se precisa en el inciso séptimo de este artículo, que el nuevo diputado o senador ejercerá sus funciones por el término que faltaba a quien originó la vacante, salvo que antes de que se cumpla ese período el anterior diputado o senador cese en el cargo de Ministro de Estado, caso en el cual reasumirá el cargo de diputado o senador que ejercía anteriormente.

Luego en el artículo 57 se establece que no pueden ser candidatos a diputados ni a senadores los Ministros de Estado. Se indica que en todo caso, podrán postular al cargo de diputado o senador aquellos ciudadanos que hayan cesado en el cargo de Ministro de Estado y que hayan reasumido el cargo de diputado o senador en el año inmediatamente anterior a una elección presidencial.

Finalmente, se modifica el artículo 59 para establecer de manera clara e indubitada que cuando se nombre a un diputado o senador para desempeñar el cargo de Ministro de Estado, dicho parlamentario cesará de inmediato en el ejercicio de su mandato, el cual recuperará cuando concluya su nombramiento en el cargo ministerial, y siempre que aún esté pendiente parte del período para el cual fue elegido por los ciudadanos.

ELEMENTOS DE ANÁLISIS DEL PROYECTO.

La iniciativa parece no tener conexión con la idea de cambiar la Constitución Política, sino que propone una modificación parcial y limitada en el régimen de gobierno, que configura un nuevo sistema de dualidad de funciones y de intercambio entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

El régimen semipresidencial se caracteriza por un poder ejecutivo radicado en dos órganos: el Presidente de la República, que detenta los poderes y atribuciones principales sobre los grandes asuntos de Estado y el Primer Ministro que trabaja de consuno con el Poder Legislativo.  Pero además, los regímenes semipresidenciales establecen un órgano donde se radica la función general de gobierno, coordinación y administración que es el Consejo de Ministros o Consejo de Gabinete.

En un régimen semipresidencial, para asegurar la mayor eficacia de la función legislativa, por lo demás, el ideal es un Congreso unicameral, de manera de no complejizar sino facilitar la labor de formación de las leyes.   en este régimen el equilibrio de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo reside en la facultad del Congreso de bloquear las iniciativas legislativas del Gobierno al no encontrar mayoría que las sustente, pero el Ejecutivo tiene la facultad de disolver el Congreso y llamar a nuevas elecciones parlamentarias.

En un sistema político como el chileno, que se encuentra profundamente horadado por la desconfianza y la pérdida de credibilidad de la ciudadanía, el reemplazo de parlamentarios que han sido designados en cargos gubernamentales, es un mecanismo que no tiene adhesión de la ciudadanía; el que un ciudadano sea elegido por la ciudadanía para desempeñarse como parlamentario, no lo valida ni lo habilita para ser nombrado Ministro o Subsecretario, porque al asumir un cargo en el Ejecutivo altera y distorsiona el mandato que recibió de la ciudadanía al elegirlo como senador o diputado.

En Chile además se ha creado la figura de los parlamentarios reemplazantes, produciendo el efecto que parlamentarios que fueron elegidos mediante el sufragio ciudadano, son reemplazados por el candidato que nombre el partido al cual pertenece y que haya resultado segundo en la elección respectiva.  El parlamentario elegido es el legislador que ejerce con la legitimidad de haber ganado una elección popular, pero el legislador que lo reemplaza resulta ser el candidato perdedor de dicha elección, disminuyendo así la legitimidad del parlamentario y del Congreso ante la ciudadanía, al alterarse la voluntad soberana de ésta.

La barrera institucional de separación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo debe mantenerse, de manera que los ciudadanos electores siempre tengan la plena certeza que los que eligió como legisladores, continuarán siendo legisladores.

Este proyecto no conduce a un régimen semipresidencial, sino solo abre la puerta para un mayor involucramiento de los parlamentarios en el proceso de gobierno.

Cabe subrayar que los sistemas semipresidenciales no solo obligan al Gobierno a trabajar alineado con el Congreso e imponen al Congreso la necesidad de asumir responsabilidades de gobierno, sino que también relacionan más estrechamente a las mayorías parlamentarias con la gobernabilidad desde el Ejecutivo.

En síntesis el proyecto en comento:

1º no establece  efectivamente un régimen semipresidencial ni inicia un proceso que conduce a un régimen semipresidencial;

2º solo genera un mecanismo que permite el nombramiento de parlamentarios (¿sólo senadores o senadores y diputados?) en cargos ministeriales;

3º no establece ni institucionaliza el consejo de gabinete o consejo de ministros;

4º no genera los mecanismos  ni atribuciones suficientes para que el Ministro del Interior pueda desempeñar las funciones y atribuciones de un  jefe de gabinete.

5º no hace depender el nombramiento del jefe de Gobierno de la mayoría en el Congreso.

6º no crea la figura del jefe de Gobierno ni convierte el Ministro de Interior en un jefe de Gobierno.

FUENTES Y REFERENCIAS.

Duverger, M.: Les régimes semiprésidentielles. Paris, 1986. Presses Universitaires de France. 387 p.

Martínez, R.: El semipresidencialismo: estudio comparado. Working Paper Nº 154. Barcelona, 1998. Universidad de Barcelona.

 

 

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